Notas sobre el viaje de Fernando de Magallhaes

En los  días del mes de marzo del año 2013, la región magallánica, en especial su capital Punta Arenas,  recibió  una comitiva especial de visitantes procedentes  de la Madre Patria, concretamente de Sevilla, Andalucía.

El tema en cuestión es  preparar la  organización  y conmemoración de  los 500 años del paso de la expedición de Fernando de Magallhaes o conocido más bien como Hernando de Magallanes, quién  con este hecho incorporó a toda la región del extremo austral americano a la historia del globo terráqueo.

Ese particular momento de significación mundial colocó a las riberas del estrecho,  que lleva el nombre de este navegante lusitano al servicio de la corona española, en un sitial de enormes dimensiones. Primeramente se encontró la vía o paso de unión entre las dos cuencas oceánicas atlántica y pacífica, - el Mar del Norte y el Mar del Sur como se les llamaba en aquellos años pretéritos-; en segundo lugar, facilitó con ello  las comunicaciones entre estas dos cuencas  y sus puertos, afiatando  el  avance y poblamiento europeo sobre las riberas del Pacífico,-América y Oceanía- y tercero,  fomentó y facilitó el devenir del conocimiento geográfico hacia los territorios extremos insulares americanos y los mares antárticos. Como culminación,  más tarde,  será la incorporación   geográfica del  propio continente antártico.

Hay algunos investigadores que, en forma loable,   apoyan la idea del descubrimiento de Chile por las aguas australes del estrecho de Magallanes pero, sin entrar en estos instantes  en una discusión detenida sobre esta hipótesis, es el momento de rescatar   que, desde una mirada americana,  esa significación de  si existe  un descubrimiento y unos descubridores, esos son con toda seguridad los pueblos americanos. Fueron esas  bandas representativas aborígenes  de los primeros poblamientos, los  que lograron alcanzar estos espacios, manteniéndose presentes en  la región en muchos miles de años. Ellos, con sus viajes exploratorios y sus navegaciones incipientes,  iniciaron y  prosiguieron  la gran aventura del descubrimiento y poblamiento de estas extremas tierras y mares. Ellos son los verdaderos descubridores y es el tiempo de que, sumando ideas y fuerzas, se haga más representativa la acción humana sobre esos procesos  estelares de la humanidad, como es el viaje de exploración de Magallhaes, incorporando a esta conmemoración futura a los grupos representativos de estas etnias que hoy están presentes entre nosotros.

Lo importante y significativo es reforzar la idea básica que, el paso de Fernando de Magallhaes y las exploraciones que él y sus hombres efectuaron sobre las aguas del estrecho de Todos los Santos, como él lo llamara en su primer momento, incorporaron estos  confines australes a la historia de Europa y con ello nos hicieran partícipes de sus avances, beneficios y turbulencias por ser desde ese instante,  integrantes y  actores de la construcción de la Historia Universal que se venía desarrollando con la etapa de navegaciones, exploraciones e incorporaciones de tierras, mares y gentes al fenómeno inicial de la mundialización.

Hoy se habla del fenómeno de la globalización, etapa superior de la mundialización,  que ha tenido diversos momentos en la historia de la humanidad, iniciado  para la región magallánica, patagónica y antártica con el paso de Fernando de Magallhaes en 1520.

Se han comenzado  a entregar   análisis y discusiones de precisión histórica, como además de aclaraciones y rectificaciones. Justamente nuestros visitantes sevillanos, en la voz y pluma del historiador y Presidente de la Fundación Atarazanas, organización que patrocina estos futuros eventos y festejos, don José Manuel Nuñez de la Fuente,  nos hace recuerdo que el zarpe de esta expedición tuvo  lugar desde Sevilla, a partir del  puerto  de las Muelas  el día 10 de agosto de 1519. Esto a raíz de que algunos historiadores han señalado erróneamente de que el zarpe se efectuó, río abajo del Guadalquivir, en Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre del mismo año.

Desde aquí, modestamente podemos afirmar que,  frente a estas dos versiones debemos quedarnos definitivamente con la que  nos testimonia eruditamente nuestro distinguido visitante,  Nuñez de la Fuente,  y con ello la afirmación exacta del lugar y fecha del zarpe. Efectivamente, hemos  revisado la documentación especial editada con relación a la conmemoración  de los 400 Años, 1520 – 1920 y que lleva por título “El Descubrimiento del Estrecho de Magallanes. En Conmemoración  Del IV Centenario, efectuado por el Rvdo P. Pablo Pastells de la Compañía de Jesús y con la colaboración del Rvdo. P. Constantino Bayle, Editado en Madrid por Artes Gráficas en 1920”.

Pues bien en dicha  monumental obra, solicitada por los herederos de José Menéndez y que se sumó a la erección del monumento que existe en la Plaza de Armas de Punta Arenas, se lee en la página 81, capítulo II, La Armada,  que:

“… completada la tripulación zarpó del puerto de las Muelas, de Sevilla, el día  10 de agosto de 1519, deslizándose mansamente las carabelas por las dulce aguas del  anchuroso Guadalquivir,…”.

Con ello se  demuestra  que estábamos en conocimiento de la verdad histórica del lugar y fecha exacta del zarpe de la expedición  y que Sanlúcar de Barrameda en sólo el primer puerto en el que la expedición naval hace escala, como le seguirán y otros en el curso del derrotero  que amplió a niveles nunca, en esos años aún imaginados, la geografía universal del globo terráqueo.

Punta Arenas, como ciudad puerto que debe muy posteriormente  su aparición  y desarrollo  por las implicancias del paso de las naves de Magallhaes, está ligada para siempre a este hecho de trascendente significación y en especial para Magallanes como región y a Chile como Estado. A Punta Arenas como ciudad puerto, desde donde se han canalizado  importantes hazañas marítimas;  a Magallanes, que heredó su gentilicio y que centra su economía hacia el mundo exterior y su globalización;  a Chile,  que lo posesiona como Estado, desde los albores de la conquista con Pedro de Valdivia, en los territorios patagónicos y lo expande hacia los confines antárticos que, como escribiera el Libertador Bernardo O’Higgins nos conduce hacia “el Antártico profundo” que culmina en el Polo Sur.

Magallanes toda, como región, lleva   intrínsicamente consigo su propio sello de identidad. Está en su propia alma y en su ADN, como se acostumbra a decir  hoy en día. Este paso de la expedición de Fernando de Magallhaes la marcó y le entregó un sello histórico permanente, al ser navegado e incorporado, como se dijo  anteriormente a la Historia Universal, a este estrecho y sus tierras colindantes, y  ser un referente geográfico de fama mundial entre los pasos marítimos de mayor significación  en la historia de la navegación y las comunicaciones. Esta industria sin chimeneas, como algunos presentan al turismo tiene la gran oportunidad de incorporarse, junto a otras organizaciones  y entregar ideas,  acciones que se materialicen  e incorporen a un programa  que ya nuestro Municipio, con seguridad, debería estar haciendo suyo.

 

Por Sergio Lausic Glasinovic
Historiador y Escritor
Profesor Titular, Universidad de Magallanes.