Síguenos en: Twitter
Palabra o Frase   Fecha Noticia
96.0 AM toda la Región - 96.5 FM Punta Arenas y Porvenir - 98.5 FM Puerto Natales - Fonos: 612 24 14 17 - 612 24 78 74 - WhatsApp +569 9345 3426 - twitter Radio Polar @RadioPolar - Instagram radio.polar

P. Marcos Buvinic Martinic.
EL CAZADOR DE SOMBRAS
17-10-2019 - 14:01:05

0
0 votos
1 2 3 4 5
enviar      imprimir
Hace un par de a√Īos, mientras dictaba un curso de antropolog√≠a socio-cultural en la universidad regional, pregunt√© a los alumnos qu√© sab√≠an acerca de Mart√≠n Gusinde. Un largo silencio fue la respuesta, hasta que una joven dijo: ‚Äúes el nombre de un hotel en Puerto Natales‚ÄĚ; luego de un rato, otro alumno dijo: ‚Äúas√≠ se llama el museo de Puerto Williams‚ÄĚ. Lo que ocurr√≠a a esos j√≥venes universitarios es lo mismo que ocurre con la mayor√≠a de los habitantes de nuestra regi√≥n: no ten√≠an idea qui√©n era Mart√≠n Gusinde.

Por otra parte, la mayor√≠a de las personas de nuestra regi√≥n conocen las figuras de cuerpos pintados propios de la cultura selknam, las cuales se han transformado en un √≠cono de la Patagonia a nivel mundial. Pues bien, esas im√°genes de los cuerpos pintados de los selknam las conocemos gracias a las fotograf√≠as y relatos de Martin Gusinde, el √ļnico ‚Äúblanco‚ÄĚ a quienes los selknam hicieron participar de sus rituales de iniciaci√≥n propios de la cultura de los primeros habitantes de Tierra del Fuego; con su m√°quina fotogr√°fica los retrataba y ellos lo llamaron ‚Äúel cazador de sombras‚ÄĚ.

Ma√Īana, viernes 18 de octubre se cumplen 50 a√Īos del fallecimiento, en Austria, del gran antrop√≥logo Mart√≠n Gusiende, quien era comienzos del siglo XX, un sacerdote cat√≥lico austr√≠aco que ense√Īaba ciencias naturales en el Liceo Alem√°n de Santiago, el cual estaba a cargo de su congregaci√≥n, los Misioneros del Verbo Divino. Su gran capacidad cient√≠fica lo llev√≥ a colaborar en el entonces naciente Museo de Etnolog√≠a y Antropolog√≠a, y desde all√≠ fue encargado por el Museo y el Ministerio de Educaci√≥n de realizar algunas expediciones que permitieran conocer y rescatar -lo que fuera posible- de la cultura de los primeros habitantes de Tierra del Fuego, que estaban al borde de la extinci√≥n.

De esta manera, Mart√≠n Gusinde vivi√≥ entre los selknam durante algo m√°s de dos a√Īos y medio, entre 1918 y 1924, siendo acogido por ese pueblo ‚Äďy tambi√©n por los y√°manas y los kaweshkar- como alguien que los respetaba en lo que ellos eran, que no pretend√≠a amoldarlos a la cultura occidental, y por tanto era alguien con quien esos pueblos compartieron sus secretos. Hay un abismo entre el acercamiento de Martin Gusinde a ellos y el de los que los mataban, los explotaban o -a√ļn con buenas intenciones- intentaban ‚Äúcivilizarlos‚ÄĚ al modo occidental.

As√≠ relataba Gusinde su convivencia con los selknam: ‚ÄúTodos los d√≠as y durante muchas horas, me sentaba en sus caba√Īas cupuliformes o acompa√Īaba a los hombres en sus tareas, procuraba comprender sus trabajos y me hac√≠a mostrar d√≥cilmente todo cuanto tra√≠an en sus manos. Sol√≠citamente me ayudaron en el aprendizaje de su lengua y se alegraron de mis progresos. Despu√©s de las primeras semanas, contaban como cosa hecha mi participaci√≥n en sus diarias tertulias vespertinas y en la caza del ganso salvaje o del guanaco. Se hab√≠an acostumbrado -y yo tambi√©n- a mi presencia en sus campamentos y no quer√≠an en absoluto prescindir de m√≠... Como yo me comportaba absolutamente en todo, como uno m√°s, y ve√≠an que me agradaban sus costumbres y relatos, que me encontraba satisfecho con el asado de guanaco pobremente preparado y con el ben√©fico ardor de la lumbre en sus caba√Īas, que tomaba parte en sus trabajos y cacer√≠as y que me hac√≠a explicar todos los pormenores interesantes de las mismas, que me re√≠a y bromeaba con ellos sin afecci√≥n alguna, que sobre todo, sab√≠a jugar alegremente con sus ni√Īos y les proporcion√© un r√°pido remedio contra la tosferina de sus peque√Īos, me honraron con su confianza. Me fui reduciendo en mis necesidades de vestidos, cama y habitaci√≥n, me daba por contento con la escasez de las familias abor√≠genes. Todas las cosas que me rodeaban me parec√≠an magn√≠ficas. Igualmente me acomod√© a la irregular divisi√≥n del d√≠a indio; pues dicho con otras palabras: ¬°all√≠ no existen horas!".

En 1926, Martin Gusinde dej√≥ Chile y continu√≥ una brillante carrera cient√≠fica en las principales c√°tedras de antropolog√≠a en Europa y Estados Unidos, dejando muchas publicaciones, siendo la principal de ellas los cuatro tomos de la obra ‚ÄúDie Feuerland Indianer‚ÄĚ (‚ÄúLos ind√≠genas de Tierra del Fuego‚ÄĚ), y siempre se consider√≥ a s√≠ mismo como ‚Äúel √ļltimo fueguino‚ÄĚ

Desde entonces, la antropología ha evolucionado mucho como ciencia y en sus métodos, pero la figura de Martin Gusinde permanece como un hito que en su modo de acercamiento a las personas y en el respeto a su dignidad y su cultura, nos ha permitido conocer la trama profunda de la vida y cultura de los primeros habitantes de Tierra del Fuego, al tiempo que es un misionero del Verbo Divino que evangeliza hasta hoy con su estilo de relaciones respetuoso de la diversidad, de la dignidad y cultura de cada persona y de cada pueblo. En Magallanes -y en Chile- tenemos una gran deuda de gratitud hacia Martín Gusinde, la cual sigue pendiente.



17 de octubre de 2019









Ud. es el visitante nro.:
452808112

Diseño y Webhosting: Iflexus Ltda.