En Magallanes los adultos mayores superan los 29 mil (19,35% de su población).

DIPUTADA AMAR PATROCINA PROYECTO PARA INCENTIVAR LA FORMACIÓN DE GERIATRAS

03-06-2020 - 09:45
Las regiones son las que más sufren por esta falta de especialistas, necesarios por el aumento exponencial que ha registrado Chile en su tasa de envejecimiento. En Magallanes los adultos mayores superan los 29 mil (19,35% de su población).

La formación de una mesa intersectorial que permita generar los incentivos necesarios para la formación de médicos especialistas en geriatría y gerontología, está proponiendo un proyecto que lleva el patrocinio de la diputada magallánica Sandra Amar.

La iniciativa apunta a incentivar la formación y conocimiento de la especialidad médica de Geriatría en aquellas universidades que imparten la carrera de Medicina, considerando el crecimiento exponencial que ha registrado Chile en su tasa de envejecimiento y que, de acuerdo al Censo del año 2017, llega al 16,2% de su población.

La parlamentaria señala que en Chile hay 2 millones 800 mil adultos mayores y que, en el caso de la Región de Magallanes, la cifra es de 29 mil 210, lo que equivale al 19,3% de la población.

"Aquí el problema radica en la falta de especialistas en Geriatría, que es una subespecialidad, y que para su formación se requieren de a lo menos 12 años de formación académica. Hoy la realidad nos dice que no todas las universidades la imparten, que es prácticamente nueva y que el mayor número de profesionales se encuentra en Santiago en desmedro de la realidad que se vive en regiones", enfatiza la diputada.

Por tal razón, destaca la importancia que tiene este proyecto, donde se solicita al Ejecutivo la conformación de una mesa multiministerial que genere los incentivos necesarios para la formación de geriatras y gerontólogos, y aborde temas fundamentales como el aumento de las horas de la especialidad durante la carrera de Medicina; la creación de programas y talleres extracurriculares en universidades públicas y privadas; aumentar los cupos disponibles para estudio de la subespecialidad en la oferta educativa actual; y la revisión de los años de formación para obtener la especialidad de geriatría, considerándola una especialidad y no una subespecialidad.