Cartas al diirector.

TERRITORIO YAGAN SIN SALMONERAS

12-08-2020 - 11:41
Nos han quitado todo hasta los nombres de los sitios por donde navegaron nuestros ancestros, los han reemplazado, sin siquiera preguntar.
‘’ La Kutaia le Kipa’’ Rosa Yagan.

A un año de haber sacado a la industria salmonera de nuestro territorio y mar ancestral, seguimos nuestro trabajo de protección, atentos al resguardo de nuestra cultura ancestral y respeto al entorno heredado por nuestros ante pasados.
Hoy solo queremos recordar y dejar un mensaje a toda la Patagonia a todos quienes creen y han sacado enseñanza de lo dejado por este trabajo, esto sin duda cambió y alerto nuestra forma de ver y vivir diario en nuestra isla milenaria fueguina.
Hoy se cumple un año de un trabajo y un resultado pensado en el bien común, en el bien universal, en el bien eco sistémico, en el buen vivir del ser humano con quien lo rodea y lo sustenta, la defensa y cuidado a nuestro medio ambiente del USI YAGAN ( territorio yagan).
Hoy el planeta entero está viviendo momentos de gran incertidumbre y sufrimiento por virus y catástrofes naturales que nos ponen en posiciones de angustia y poca esperanza y un futuro poco prometedor, pensando en que la solución a todo está en la tecnología y en la frenética forma de ver como generamos para supuestamente obtener una mejor calidad de vida.
Como comunidad indígena del extremo sur, hemos dado una gran señal de cuál es el camino a esta calidad de vida tan gritada por quienes erradamente y sin conocimiento del saber y cohabitar con la misma naturaleza dan tips de ello, dejando mudo e invisibilizando un gran aliado, el saber ancestral de nuestros pueblos originarios, en donde se encuentra el respeto por el ser vivo que sea, la reutilización de los elementos que la misma naturaleza nos entrega y la regeneración de ecosistemas vivos por siglos.
Se hace el llamado a las autoridades locales, regionales y nacionales a valorar y reconocer errores cometidos en este proceso que involucró concesiones caducadas de muchos años atrás, el involucramiento fraudulento de organismos con la empresa hoy en cuestión, la falta de fiscalización y desidia obscena en los derechos consuetudinarios de nuestro pueblo indígena originario del territorio, todo con el solo objetivo de poder avanzar y responder a lo que hoy es tan relevante y preocupante, el futuro de nuestra Patagonia.
Nuestra comunidad indígena y quienes se hicieron parte de este titánico trabajo, apostamos a un avance minucioso con respecto al desarrollo local, entendiendo que dentro de nuestra isla viven otros actores que son parte de las diferentes actividades productivas como parte del avance en nuestra calidad de vida y que seguro no queremos alterar.
La frase no a las salmoneras, todavía está viva en la isla, no por creer que esta actividad no es amigable con el medio ambiente, sino porque estamos convencidos de aquello, antecedentes hay de sobra a lo largo de nuestras dañadas costas, que tienen que soportar escapes de estas especies por miles sin un control por parte de las autoridades fiscalizadoras, técnicas de ocultamiento de fondos marinos aplicados por estas empresas para poder seguir operando, el descuidado y feroz descontrol de elementos plásticos esparcidos por nuestras costas que arrastran a nuestras especies marinas y aves a convivir con ellos, sin describir otros delitos administrativos para obtener mayores ganancias o cobrar franquicias tributarias millonarias.
Esto nos tiene que dejar una enseñanza como patagones, esto nos debe permitir afrontar lo que venga con mejores elementos, con mejor participación en decisiones que nos afectan a todos, esto nos debe llevar a escucharnos no solo entre seres humanos, sino que escuchar a todo quien nos rodee, a nuestra naturaleza.
Como comunidad indígena yagan deseamos y hemos aportado de manera ejemplar, en algo que hoy es tan urgente enseñar y aplicar por quienes habitaran nuestros entornos, el cuidado a nuestro hogar, nuestro medio ambiente.
El mensaje de cuidado y respeto a nuestro entorno no es de ahora, es de miles de años atrás, viene de las voces de nuestros antepasados, de las voces de nuestros pueblos fueguinos.

Desde Greenpeace, organización que nos acompañó en este proceso nos hacen llegar la siguiente reflexión a un año de este hito histórico;

" Cuando decidimos comprometernos con la defensa de los mares patagónicos y decir un no rotundo a la salmonicultura, muchos pensaron que estábamos locos. Nos dijeron también que sería imposible sacar a la industria que ya había instalado sus primeras jaulas en el territorio Yagan. Aún recuerdo la primera vez que nos reunimos en Puerto Williams y parecíamos tener todo en contra. Sin embargo, la fortaleza nos la dio la convicción y sabiduría de la comunidad, el unirnos por un objetivo común para proteger estas maravillosas aguas y ecosistemas australes. Y la comunidad lo logró, tuvimos el privilegio de contar con su confianza y poder construir juntos un territorio libre de salmonicultura. Quienes hoy queremos una patagonia libre de salmonicultura, tenemos los argumentos, la evidencia científica, las vías legales para mostrar por qué estamos en el camino correcto. Pero más importante que todo ello, tenemos el anhelo de construir formas de desarrollo que no atenten ni contra el medio ambiente ni contra las personas. Hoy continuaremos el trabajo para lograr que la industria no avance más y respaldaremos a la comunidad Yagan en el proceso para avanzar con su ECMPO, como una alternativa real y sostenible de desarrollar del territorio. El triunfo del 2020 sobre la salmonicultura, que literalmente fue una pelea de David contra Goliat, nos recuerda que la esperanza está intacta y que en el medio de los desastres ambientales y la crisis ecológica, la única batalla perdida es aquella que no se da, y que hoy tiene más sentido que nunca continuar trabajando por la defensa del medio ambiente y los territorios. Nuestra admiración y agradecimiento a la comunidad Yagan, de la cual aprendemos día a día."

COMUNIDAD INDIGENA YAGAN DE BAHIA MEJILLONES.
TERRITORIO YAGAN.
PATAGONIA SIN SALMONERAS.