Trabajando en torno a los derechos de niños, niñas y adolescentes.

GOBERNACIÓN PROVINCIAL A TRAVÉS DE SU OFICINA DE PROTECCIÓN DE DERECHOS REALIZA CAMPAÑA CONTRA EL CIBERACOSO

12-08-2020 - 14:06
El ciberacoso o ciberbullying es un flagelo que lamentablemente está presente desde hace ya algunas décadas con el uso masivo de las redes sociales. Con el acceso a internet desde que nacen, muchos niños, niñas y adolescentes (NNA) se ven expuestos a ser víctimas de este hostigamiento. Algunos estudios indican que un 36% de los estudiantes revelan haber vivido una experiencia online negativa, de esos, sólo la mitad busca ayuda.

Pero desde que se declaró la pandemia del COVID-19, y se suspendieron las clases, prácticamente todos los menores de edad, o una gran mayoría, comenzó a interactuar a través de una pantalla, en forma virtual. Un escenario que si bien es cierto, contribuye en gran medida al aprendizaje y a acortar las distancias, también puede prestarse para un aumento de este problema. Con el auge sobre todo de las redes sociales, hemos creado una vida “cibersocial” a la real: nuestra vida social. En ella, las amenazas, los insultos y los problemas, se originan de una forma mucho más sencilla y rápida que en la vida real.

Por esa razón la gobernación provincial de Magallanes, a través de su OPD provincial, (convenio Sename) ha comenzado una campaña contra el ciberacoso, con diferentes establecimientos educativos y utilizando las redes sociales. Al respecto la Coordinadora de OPD, Daniela Fuentealba, explica que “Trabajamos continuamente en la promoción y prevención, tanto equipo técnico proteccional, como sociocomunitario, creando sistemas de alerta para abordar y prevenir de manera oportuna aquellos actos y/o conductas que constituyan un riesgo, tanto individual como del entorno de los niños, niñas y adolescentes que se vean involucrados en situaciones de ciberacoso. Teniendo presente el riesgo que esto implica y las graves consecuencias".

El gobernador provincial de Magallanes, Homero Villegas Núñez, expresó que “es importante mantener una comunicación constante con los hijos e hijas, educarlos en valores, fomentando el respeto y el buen trato hacia sus compañeros y compañeras de curso. Y, por otra parte, cumplir con el rol que les corresponde como adultos, ejerciendo un control y limitando las horas que niños y niñas están frente al computador, Tablet o celular y facilitar la conversación, para que los niños tengan la confianza de expresar siempre por lo que están pasando”.

Hay signos reveladores que indican que los NNA pueden estar siendo intimidados y acosados. Los cambios de humor, la disminución del rendimiento escolar, una actitud negativa hacia el colegio, la pérdida o aumento del apetito, si llega a casa con las pertenencias rotas, disminución de la autoestima, comportamiento autodestructivo o se siente mal después de haber navegado por Internet, entre otros, son signos que tienen que encender inmediatamente las alarmas en los padres del menor.

Daniela Fuentealba agrega que, “Cuando un niño, niña o adolescente está siendo víctima de acoso, tiene que lidiar día tras día con el miedo, y aunque muchas veces no habla abiertamente sobre lo que le está sucediendo, expresa su malestar a través de conductas o actitudes que no forman parte de su comportamiento habitual y en ese caso hay que actuar rápido, porque el ciberacoso daña profundamente la autoestima infantil”

La consecuencia, por ejemplo, de que un niño o niña sea ridiculizado, es que se sienta indefenso e impotente, y comience a pensar que no es lo suficientemente fuerte o inteligente para enfrentar la agresión que está sufriendo. Por eso hacemos un llamado a los padres, a prestar atención a lo que expresan sus hijos cuando se refieren a sí mismos. Los niños son el futuro y tenemos que velar por ellos, corregir los errores y ayudarles a enfrentar las situaciones adversas, enseñándoles a conocer sus fortalezas y reforzando positivamente el valor que cada persona tiene en este mundo.

El equipo multidisciplinario que conforma la OPD provincial ha creado un protocolo para aportar una guía de cómo se debe actuar ante situaciones de estas naturaleza. Promover entre los estudiantes relaciones interpersonales positivas. Implicar a los docentes, padres, madres, apoderados. Definir normas claras frente a acciones de Cyberbullying. Realizar acciones a nivel individual y grupal, destinadas a abordar y revertir situaciones detectadas. Sensibilizar a la comunidad escolar respecto a la existencia del fenómeno de Cyberbullying más aun en tiempos de pandemia.