Soy reportero.

LA AVIACION EJÉRCITO

27-09-2020 - 10:11
El pasado 11 de febrero se conmemoraron 107 años desde la creación de la Escuela de Aeronáutica Militar del Ejército de Chile, dando así el nacimiento a la Aviación Militar en nuestro país.
Si revisamos las efemérides de la aeronáutica mundial y chilena, nos daremos cuenta que el 17 de diciembre de 1903, el avión Flyer piloteado por Orville Wright realiza el primer vuelo de la historia, en Carolina del Norte, Estados Unidos. De esa forma, la materialización del sueño de Ícaro se hacía realidad con los tres intentos que estos jóvenes hermanos realizaron en aquel memorable día. Sólo siete años después, otros dos hermanos, los pilotos franceses residente en Chile Félix y César Copetta, efectuaron los primeros vuelos en nuestro territorio, los días 20 y 21 de agosto del año 1910. Es por este motivo, que la superioridad del Ejército de Chile, ya en el año1911, dispuso los estudios para implementar esta revolucionaria actividad en la institución.
Es de este modo que, a tres años del inaugural vuelo en nuestro país y a nada menos que 10 años del primer vuelo en la historia del hombre, nace la Aviación del Ejército, mediante el Decreto Supremo Nº187 que da creación a la Escuela de Aeronáutica Militar, en la cancha de Lo Espejo, actual Base Aérea El Bosque, germinando así, la cuna de la aviación militar en Chile.
Esta fértil semilla, que desarrolló este extraordinario avance tecnológico en nuestras Fuerzas Armadas, amplió la visión estratégica como son la exploración y reconocimiento del campo de batalla, asimismo, perfeccionando el reglaje para los tiros de artillería y entre otras misiones, evolucionó hasta alcanzar el combate en el aire. Es meritorio destacar la metodología aplicada para ejecutar este innovador proyecto desarrollado en nuestro país, ya que, a tres años de la creación de la Aviación Militar, en el año 1916, la Armada de Chile integra sus primeros alumnos pilotos para también hacerse parte de este transformador programa, creando la Aviación Naval a partir del año 1919.
Innumerables gestas y una sucesión de verdaderas hazañas, hacen de la aeronáutica castrense el origen de héroes y mártires, los cuales gracias a sus sublimes sacrificios permitieron alcanzar los niveles que hoy posee la Aviación Militar en nuestras Fuerzas Armadas.
Hitos como el primer vuelo militar en Chile, efectuado por el Capitán de Artillería Manuel Ávalos Prado en su aeronave Bleriot el 7 de marzo de 1913, o como también la primera Parada Militar con desfile de aeronaves, el 18 de septiembre del mismo año. A su vez, las primeras maniobras con apoyo aéreo en el año 1914 o el primer cruce de la Cordillera de los Andes, el 12 de diciembre de 1918, efectuado por el Teniente de Ingenieros Dagoberto Godoy Fuentealba, en una aeronave Bristol, evento considerado como la cuarta proeza de la aviación mundial, o el primer Raid en vuelo a Brasil, efectuado por el Capitán Diego Aracena en el año 1922, por nombrar solo algunas proezas que fueron dando la forma y el carácter a la actividad aérea castrense.
A partir del año 1926, el Mayor de Ejército Arturo Merino Benítez asume la Dirección de la Aeronáutica Militar y posteriormente en el año 1928, con el grado de Teniente Coronel del Arma de Artillería, alcanza el puesto de Inspector de Aviación, bajo el Gobierno del General Carlos Ibáñez del Campo.
A partir del año 1929 comenzaron los cambios en la estructura, forma y fondo de la aeronáutica militar, llevando a que el Decreto Supremo Nº 1167, de fecha 21 de marzo de 1930, dispone el cierre de la Aviación del Ejército y de la Aviación Naval, fusionando todos los servicios aéreos institucionales, dando creación a la Subsecretaría de Aviación, siendo su primer comandante el ascendido Comodoro Arturo Merino Benítez, en lo que posteriormente sería la Fuerza Aérea Nacional, actual Fuerza Aérea de Chile.
Durante los 17 años de funcionamiento como Aviación de Ejército, entre los años 1913 y 1930, la Escuela de Aeronáutica Militar contó con 34 modelos de aeronaves, creó la Aviación Naval, creó la actual Dirección General de Aeronáutica Civil desde 1922 y, por ende, la primogénita institución como es la Fuerza Aérea de Chile.
La reactivación de la Aviación de Ejército fue producto de la necesidad de contar con una unidad aérea que proporcionara el apoyo institucional, tanto en tiempos de paz como de guerra, logrando de esta forma, aumentar la movilidad, flexibilidad y seguridad de las fuerzas terrestres en el campo de batalla. Esta necesidad, sumada a la inquietud y proposiciones de oficiales pilotos, rindió sus frutos el día 16 de noviembre del año 1970, fecha en la que se promulga el Decreto Supremo Nº 267, reactivando la Aviación de Ejército como especialidad y disponiendo su organización para tales efectos en dependencias del Club Aéreo del Personal del Ejército en el aeródromo Tobalaba, a partir del 1 de octubre de 1970.
Dentro de su evolución, la Aviación Militar ha tenido importantes modificaciones en su estructura y materiales, como los fue el traslado en 1980 del Batallón de Aviación al aeródromo La Independencia, en la ciudad de Rancagua; posteriormente, el día 2 de enero de 1995, se crea la Brigada de Aviación de Ejército, trasladándose definitivamente la unidad a esta guarnición en la Región de O´Higgins.
El desarrollo de la Aviación de Ejército, ha sido acorde al avance de las tecnologías que se emplean dentro de la aeronáutica militar y de esta forma, hoy dirige, administra y controla las actividades relacionadas con la capacitación de su personal, el abastecimiento y mantenimiento de los medios aéreos que cuenta, con el propósito de cumplir su importante papel institucional y en directo apoyo al desarrollo de la nación. De esta forma, como parte de esta contribución, se crearon los Pelotones de Aviación Divisionarios, los cuales, en su rol permanente, materializan el apoyo aeronáutico a la Unidad de Armas Combinadas y a la comunidad regional completa.
En las ultimas décadas las aeronaves de la Aviación Ejército han sido fundamentales para el apoyo y sostenimiento de labores propias institucionales, como son misiones de paz en el extranjero o en las diferentes situaciones de emergencia y catástrofes naturales que han azotado nuestro país, entregando la ayuda o el rescate necesario gracias a la rapidez, versatilidad y flexibilidad de sus medios, los cuales se encuentran en todo el territorio nacional aportando a su desarrollo y engrandeciendo a nuestro Ejército de Chile, siempre vencedor y jamás vencido.
La Región de Magallanes y Antártica Chilena en la V División, cuenta con un Pelotón de Aviación Ejército, el que está al mando del Teniente Coronel Rodrigo Bravo Garrido, el cual con sus medios cumple el apoyo aeronáutico a la Unidad de Armas Combinadas y a la comunidad entera. Sus vuelos están dirigidos al soporte y entrenamiento militar de diversas unidades, pero principalmente el foco es el Cuerpo Militar del Trabajo, el cual despliega una labor sustancial en el desarrollo nacional, con la construcción de caminos en el sector de Yendegaia y paralelamente en el sector de Caleta 2 de Mayo, los cuales al momento de ser inaugurados el año 2025, permitirán la conexión por vía terrestre de la Isla Grande de Tierra del Fuego con la Isla Navarino, pudiendo llegar desde Porvenir al canal Beagle, para mediante el cruce en barcaza, alcanzar Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo.
En estos 67 años de historia, (1913-1930 y 1970-2020), la Brigada de Aviación Ejército ha continuado acrecentando sus capacidades, material y sus unidades, extendiendo en un progreso sustentable, una unidad aérea móvil, letal, eficaz, eficiente y segura, que mantiene con estricto vigor su carácter, gratificando con honor a sus precursores, a sus pioneros, a sus héroes y por sobre todo, a sus mártires, los cuales glorifican y enorgullecen a cada uno de los actuales integrantes de esta Unidad de Armas Combinadas del Ejército de Chile, cuyo lema es y será por siempre: “Primeros en los Cielos de la Patria”.