Ex Ante.

EL ROL QUE HA JUGADO RODRIGO ÁLVAREZ PARA TENDER PUENTES CON LA MESA DIRECTIVA DE LA CONVENCIÓN

18-09-2021 - 10:27
Rodrigo Álvarez entró a la mesa directiva con el objetivo de representar la mirada más clásica de la UDI y marcar una diferencia con el eje RN y Evópoli, pero en la práctica y con el paso del tiempo se ha convertido en el puente con la mesa directiva que ha evitado un atrincheramiento de su sector, pese a que le ha generado desencuentros con convencionales de su partido y también de RN.

Contrapeso. En Chile Vamos aseguran que pese a ser una figura clásica de la UDI su estilo se ha distanciado de las posturas mas tradicionales de ese sector, y en momentos importantes ha jugado un rol similar al de jefe de bancada.

Pese a las diferencias que se han generado entre su partido y los constituyentes de RN y Evópoli, Álvarez ha logrado establecer una dinámica de trabajo con sus pares Cristián Monckeberg y Hernán Larraín Matte, con quienes ha logrado generar acuerdos para temas clave como las indicaciones que se presentaron en el reglamento.
Su experiencia legislativa -relata un constituyente que participó en las negociaciones- ayudó a ordenar y juntar las diferentes propuestas. Incluso, tuvo que mediar cuando desde RN plantearon que Chile Vamos debía ingresar un número acotado de indicaciones para evitar una derrota en el pleno como sucedió con las normas que debían votarse por dos tercios. En la UDI han cuestionado gran parte del reglamento por lo que su apuesta era ingresar todas las indicaciones que se pudieran.
Álvarez se habría jugado por marcar ciertos puntos en el debate, y junto a Monckeberg y Larraín, ajustar las indicaciones para que todos los sectores quedaran conformes.
Relación con la mesa directiva. En Chile Vamos no todos están de acuerdo con su postura, pero en los sectores más liberales y en la mesa directiva sostienen que el ex diputado ha colaborado a generar un ambiente que ha impedido un enfrentamiento más frontal entre la derecha y la mesa directiva que dirigen Elisa Loncon y Jaime Bassa.

El lunes y en la antesala del pleno que votaría en general el reglamento, a la mesa directiva entró un oficio firmado por convencionales UDI, solicitando que en la sesión se cantara el himno nacional. En la mesa sabían que la decisión que se tomara generaría controversia. Álvarez, cuentan en la mesa, propuso una salida: cantarlo al final del debate cuando tuviera menos relevancia y el foco estuviera puesto en la aprobación del reglamento.
La propuesta permitió a la mesa sortear sin mayores problemas ese episodio y dejar tranquilo a Chile Vamos.
Algo similar sucedió cuando se conoció que la mesa había solicitado a la Segpres un aumento de presupuesto. Si bien Álvarez explicó que había que aclarar si parte de ese aumento iba a las asignaciones, fue enfático en defender, que la convención necesitaba esos recursos, respaldando a la mesa y poniendo paños fríos a las críticas.
No es casual dicen en la convención, que en Chile Vamos, pese a las críticas iniciales, hayan estado en contra de acortar el tiempo de la actual mesa.