La Opinión Austral - Río Gallegos
Las enfermedades de transmisión sexual es un flagelo del que nadie está exento. Dichas enfermedades sólo pueden ser prevenidas mediante el uso del preservativo, el cual muchas veces no es utilizado, por diferentes mandatos culturales. A pesar de tener información al alcance de la mano, y de conocer las consecuencias, en varias oportunidades el cuidado de nuestro cuerpo queda en el olvido.
Una de las ETS es el VIH que ha causado gran controversia en nuestra sociedad. En los primeros años de aparición de esta enfermedad, era denominada ‘peste rosa’, ya que se la atribuían a personas que realizaban prácticas homosexuales. A lo largo de los años esta idea se ha ido desvaneciendo, ya que el VIH ha atacado tanto a homosexuales como heterosexuales.
Cabe indicar que este virus es transmitido por varias vías, la sexual, al igual que la práctica de sexo oral. También se transmite por compartir agujas y jeringas en el consumo de sustancias inyectables, cepillos de dientes, hojas de afeitar, agujas de acupuntura, de tatuajes, piercings sin desinfectar.
En nuestra ciudad, según las últimas estadísticas dictadas por el Ministerio de Salud de la Nación, el índice de personas infectadas de VIH ha incrementado considerablemente. Durante el año 2009, por cada cien mil habitantes, el número indicado fue de 10.8, mientras que en el año 2010, el dato fue mayor, ya que ascendió a 24.7, elevando a más del doble las estadísticas registradas.
A nivel provincial, en el 2009 fue del 15.8, mientras la localidad se mantenía por debajo de este índice, pero al año siguiente, el número fue superado ampliamente, ya que en este sentido, de 19.7 se pasó a 24.7 personas cada 100 mil habitantes.
En Río Gallegos, existen varios puntos en donde se puede llevar adelante el estudio de detección de VIH, de manera gratuita, privada y voluntaria, además, en todo el país, la distribución gratuita de preservativos se realiza tanto en hospitales como en centros de salud.
Respecto a cifras provinciales, en nuestra provincia se ha registrado un total de 112 personas, las cuales utilizan la medicación retroviral. Otro de los aspectos a señalar es que en caso de no poseer una obra social, es el Estado el que debe proveer de la medicación correspondiente, además del apoyo terapéutico tanto para el paciente, como así también el grupo familiar del mismo, según lo indicado por Silvia Navarro, directora provincial del programa VIH Sida, a La Opinión Austral.
Respecto a varones y mujeres infectados, se indicó que el 72% del total de los varones fue contagiado a través de la práctica de relaciones sexuales con parejas heterosexuales. En cuanto a las mujeres, el 91% fueron contagiadas por la misma vía.
Situación nacional
Se estima que 4 de cada cien mil adultos están infectados con el virus, aunque esa proporción trepa al 12% entre hombres que tienen sexo con otros hombres, al 7% entre usuarios de drogas inyectables, al 6% en trabajadoras/es sexuales y al 34% entre personas trans.
Cada año se notifica a la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (DSyETS) del Ministerio de Salud de la Nación alrededor de 5.500 diagnósticos nuevos de infección por VIH. En el año 2009, esto representó una tasa de 12 diagnósticos de infección por cada cien mil habitantes. Ese mismo año, la tasa de sida fue de 3,9 por 100 mil y la tasa de mortalidad por sida de 3,5 por 100 mil.
De los diagnósticos de nuevas infecciones producidos los dos últimos años, dos tercios son hombres, en promedio tienen 36 años los varones y 33 años las mujeres, el 20% son menores de 24 años y el 21% mayor de 45 años.
El 48% de los varones y el 63% de las mujeres no completaron la escuela secundaria. El 89% de las mujeres y el 86% de los varones se infectaron durante una relación sexual desprotegida. En el caso de los varones, el 48% contrajo el virus durante una práctica sexual con una mujer y el 38% con otro varón. Hasta el 30% de los varones y el 15% de las mujeres fueron diagnosticados en etapas sintomáticas de la infección.
La tasa de casos de sida cayó en 15 años un 58%, la tasa de mortalidad se redujo en el mismo lapso un 42%, la transmisión madre-hijo ha descendido consistentemente desde un pico de 329 niños/as infectadas en 1995 a menos de 100 durante el 2009, y la cobertura en medicación antirretroviral alcanza hoy el 72%.
A pesar de estos indicadores, desde el Ministerio de Salud sostuvieron que “No obstante estos avances, aún es necesario mejorar estos indicadores”. Diversos estudios revelan que hasta un 50% de las personas infectadas en el país podrían desconocer su condición. Hoy en la Argentina, el 28% de las personas que podría recibir tratamiento no lo hace debido a que, en su gran mayoría, no conoce que está infectada.
En el contagio por vías de transmisión, el nivel de instrucción de los varones infectados por relaciones heterosexuales fue ligeramente superior al de las mujeres y la tendencia a lo largo de la década es estable en ambos grupos.
Si se observan para el mismo período los varones con analfabetismo y/o primaria incompleta, se encuentra que la regiones del país con mayores porcentajes son GBA (12%), seguida por NEA y Patagonia (11%), y si se consideran las mujeres, las regiones con mayor porcentaje son NEA (25%), Cuyo (21%) y GBA (15%).
Muerte por SIDA
El análisis de la mortalidad por sida en la Argentina se construye con información provista por la Dirección de Estadística e Información en Salud (DEIS). La tasa de mortalidad, que se ha mantenido estable en los últimos cinco años, es de 3,5 por cien mil habitantes en el año 2009. Ese año, las tasas específicas por sexo fueron de 5,0 por cien mil entre los varones (992 defunciones) y 2,1 por cien mil entre las mujeres (427 defunciones), siendo la razón de sexos de 2,3 varones por cada mujer, indicador que en el año 2000 se ubicaba en 3,2.