Ambientalistas de Magallanes ven con positivismo el fallo que paralizó Castilla.

FRENTE DE DEFENSA ECOLÓGICO AUSTRAL: “SI FLORECIÓ EL DESIERTO HAY ESPERANZA DE QUE FLOREZCA LA PATAGONIA”

29-08-2012 - 17:03
Un ánimo de esperanza y celebración se respiraba ayer, entre los ambientalistas de Chile y Magallanes, con la noticia que sentó un precedente histórico: Castilla, la termoeléctrica más grande de Latinoamérica fue paralizada por un fallo unánime de la Tercera Sala de la Corte Suprema, revocando la autorización ambiental al puerto y a la termoeléctrica propiamente tal. Ello, como respuesta a los recursos de protección presentados por organizaciones sociales de Totoral, en resistencia al proyecto que pretendía favorecer la llegada de diesel y carbón a la región de Atacama.
Este precedente trajo un nuevo impulso la defensa de Isla Riesco en Magallanes, que lidera en Punta Arenas el Frente de Defensa Ecológico Austral y a nivel nacional, la agrupación Alerta Isla Riesco, ya que la justicia consideró que la Evaluación de Impacto Ambiental debió presentar en conjunto los estudios respectivos a la construcción de la central termoeléctrica y el Puerto Castilla, una tónica que se repite en la presentación del proyecto de explotación carbonífera en Isla Riesco y que podría significar un giro a lo establecido.
Acerca de este punto, la vocera del Frente de Defensa Ecológico Austral, Ana Marlen Guerra Encina, recalcó que “se debe realizar un nuevo estudio de impacto ambiental que abarque las cinco minas y el puerto, ya que todo es parte de un mismo proyecto”, según lo indicado en las reclamaciones. Asimismo recordó, que “en este proceso el negocio es para la Minera, pero todo el país pierde, debido a los costos ambientales y de salud que deberá soportar, ya que las externalidades son más costosas que invertir en energías limpias”.
Finalmente, la vocera destacó el trabajo de las organizaciones de defensa socioambiental agrupadas en la Red Ambiental Norte, con las cuales el Frente de Defensa Ecológico Austral sostiene una estrecha comunicación, ya que gracias a su constancia y compromiso hoy es posible decir que “Si se puede”, a pesar de los vacíos que presenta la legislación ambiental en Chile. Junto con ello, hizo un llamado a las organizaciones sociales de la región a defender el patrimonio de biodiversidad única que vive en la Patagonia e Isla Riesco, como legado de vida para las nuevas generaciones.