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De la Prensa Internacional. Colaboraci√≥n de Marco Barticevic Sapunar. Un magall√°nico en √Āfrica
ALBINOS EN TANZANIA, LOS GUISANTES BLANCOS DE MENDEL
13-06-2013 - 14:24:05

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Tanzania, un pa√≠s con 127 idiomas donde conviven m√°s de 100 tribus. Es un destino tur√≠stico por excelencia para los reci√©n casados que quieren vivir la inolvidable experiencia de un safari fotogr√°fico en la sabana africana, bucear en las transparentes aguas de Zanz√≠bar o escalar el Kilimanjaro guiados por un sherpa. Precisamente, en las faldas del Kilimanjaro, se concentra la mayor comunidad albina de √Āfrica.
La Tanzanian Albino Society tiene a 8.000 albinos registrados. Aunque, entre los que no saben que existe esta asociaci√≥n y los que prefieren que no se sepa donde est√°n, en realidad son muchos m√°s. Se estima que hay unos 150.000 en toda Tanzania, seg√ļn la Tanzanian Albino Charity.
El albinismo que resulta tan ex√≥tico en Occidente, es un drama en √Āfrica. Es una condici√≥n gen√©tica que consiste en la falta de melanina en piel, ojos y cabello. Adem√°s, sufren problemas de visi√≥n como fotofobia, estrabismo y nistagmo (mueven los ojos constantemente). Al no tener melanina en la piel, que es un pigmento fotoprotector muy eficaz contra las radiaciones solares, la sensibilidad a los efectos abrasivos del sol es extrema. Si no se protegen con cremas de filtros muy elevados, manga larga, gafas oscuras y sombreros, lo m√°s probable es que, desde ni√Īos, comiencen a padecer lesiones cut√°neas que acaben degenerando en un c√°ncer de piel.
El azar de la gen√©tica juega a los dados y nacer albino en √Āfrica es perder la partida. La falta de medios econ√≥micos de estas personas para acceder a esos fotoprotectores, a esos gorros de ala ancha o a esas gafas con filtro solar, propicia que el punto de partida de esta comunidad sea mucho m√°s desaventajado que el de sus hermanos negros. Adem√°s, el c√°ncer de piel no duele. Por eso se queman y consumen sin conciencia de que su vida acabar√° pronto si no se protegen del sol.
Por si fuera poco, las personas albinas sufren una seria discriminación social. El ser de otro color, tan parecido al de sus colonizadores, no tiene sentido para muchos africanos. Empiezan a inventar explicaciones que 'justifican' esa diferencia en las que los albinos siempre salen malparados. Historias de hijos del demonio, concebidos en la menstruación, castigos divinos, relaciones sexuales con un blanco...
Por eso tener un hijo albino es una maldición. Tus propios familiares te repudian, no te cuidan en casa, no ves la pizarra en clase y, encima, eres de otro color. Así comienzan los obstáculos sociales. No llegas a la educación secundaria, por lo cual no accedes a trabajos de mayor responsabilidad, no te quieren mucho, así que te cuesta casarte, y encima das miedo porque se creen que estás maldito. Tus propios vecinos dicen por ahí que los albinos no mueren, sólo se desvanecen, o que si les tocas te vuelves blanco o caes enfermo.
Pero la tragedia contin√ļa. Adem√°s de tener una salud precaria, sufrir la discriminaci√≥n de su entorno y afrontar un futuro desolador, los brujos han puesto de moda el elixir de albino. Aunque la hechicer√≠a presume de f√≥rmulas cl√°sicas, de vez en cuando, innova con escalofriantes p√≥cimas de temporada.
En 2007 los hechiceros empezaron a a√Īadir partes del cuerpo de un albino para sus brebajes de buena suerte. Se abri√≥ la veda para los cazafortunas sin escr√ļpulos y comenzaron las cacer√≠as y las mutilaciones. Incluso los propios familiares han llegado a delatar la presencia de un albino en la aldea a cambio de una recompensa.
Por una mano albina pueden pagarse a 2000 d√≥lares en el mercado del hechizo. Una cifra capaz de convertir a cualquier vecino en posible criminal. En los √ļltimos cinco a√Īos ha habido m√°s de cien muertes causadas por estos mercenarios.
Sembrado el p√°nico, comenz√≥ el √©xodo de albinos a aldeas remotas, a las grandes ciudades para pasar desapercibidos o a centros como Kabanga, fortificaciones vigiladas por la polic√≠a y apoyado por la ONG espa√Īola AIPC Pandora, para garantizar cierta tranquilidad.
Sin embargo, y para no perder la perspectiva, que cien muertes a manos de hechiceros en cinco a√Īos es una cifra parca frente a las miles que se producen anualmente por culpa de su verdadero verdugo: el sol.
Concienciados de que aut√©ntico enemigo de los albinos es la radiaci√≥n del astro rey, un equipo de dermat√≥logos, cirujanos pl√°sticos, anestesistas, pat√≥logos y enfermeras, liderados por el doctor Pedro Ja√©n, jefe de servicio de Dermatolog√≠a del Hospital Universitario Ram√≥n y Cajal, en 2008 se liaron la manta a la cabeza viajaron a Moshi para remangarse la bata y echar una mano. Desde entonces, dos veces al a√Īo, este "escuadr√≥n de la vida" se traslada al Regional Dermatologic Training Centre (RDTC) del hospital de Moshi, al norte de Tanzania, para operar y tratar a albinos con c√°ncer de piel.
Adem√°s, de resolver casos urgentes, conducen talleres te√≥rico-pr√°cticos en oncolog√≠a dermatol√≥gica y dermato-patolog√≠a en un intento de elevarla formaci√≥n de los escasos dermat√≥logos que hay en el este de √Āfrica.Talleres en los que se ha operado, y salvado la vida, de m√°s de 500 albinos.
Asimismo, en el marco de un proyecto financiado por la Comunidad de Madrid e implementado por la ONG √Āfrica Directo, se inici√≥ en el RDTC una producci√≥n local de fotoprotectores. El proyecto garantiza el aprovisionamiento de cremas antisolares a las personas con albinismo a trav√©s de una iniciativa gestionada localmente que subsana la insostenibilidad que supone depender donaciones externas.
Con el apoyo t√©cnico del laboratorio Fridda Dorsch y la direcci√≥n de una farmac√©utica espa√Īola en el terreno, se lanz√≥ en noviembre la primera distribuci√≥n de 'Kilimanjaro Suncare', la loci√≥n fotoprotectora que mejorar√° la calidad de vida de los albinos de Tanzania.
(Por Ana Palacios, periodista y fotógrafa, publicado en elmundo.es)









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