Polar Comunicaciones
Señal en Vivo Tv Señal en Vivo Radio
noviembre 13, 2016
Imprimir

EL 11 DE NOVIEMBRE DE 1833 MISIONEROS LLEGAN AL ESTRECHO Y SUFREN UN PROFUNDO DESENGAÑO

Bernardo Veksler – Diario del Fin del Mundo.

Este día, el barco que transportaba a los misioneros Titus Coan y Arms llega a cabo Vírgenes y penetra por el estrecho de Magallanes hasta llegar a San Gregorio, donde echan anclas, después de tres meses de navegación desde su partida de Nueva York. Nada de lo que le habían dicho era cierto: “Y aquí se produjo la primera decepción”, no había “tal clima templado ni lujuriosas praderas de trébol, ni eran tan considerable el número de sus habitantes, ni tranquilos sus hábitos, ni amable su disposición”, como habían creído (Ernesto J. Fitte. Crónicas del Atlántico Sur).
Coan y Arms habían sido seleccionados por la American Board of Commissioner for Foreign Missions para llevar a cabo una labor misional en la Patagonia austral. La entidad se basó en las descripciones del libro A narrative of four voyages, escrito por el navegante Benjamín Morrell, y creyeron “en los juicios del autor, sin entrar a analizar ni a medir los disparates que éstos encubrían”.
Morrell sostuvo que “la inocente e inofensiva raza de seres aquí aludidos, está formada por habitantes migratorios de un país bendecido con el clima más atemperado, el suelo más rico y las bahías más bellas a la faz del globo…, yo pienso que los nativos tratarán a los misioneros con dulzura y respeto (…) Los nativos son honestos y respetarán la propiedad privada”.
La constatación de las desproporciones fue brutal. Con una precaria carpa y con escasos elementos para subsistir, se internaron en la meseta patagónica. A pesar de haber sufrido hambre y frío, lo “que más los molestó fue el desconocimiento del idioma (…) escuchaban las voces y los gritos proferidos por la chusma que los rodeaba constantemente, sin alcanzar a percibir su sentido”, aumentando sus angustias.
El contacto con los nativos, a duras penas, les permitió averiguar que en las tolderías tenían cautivos algunos “marineros desertores ingleses y norteamericanos” y que el liderazgo de los tehuelches lo ejercía “una mujer llamada la reina María”, cuyo verdadero nombre era Kahatech. Se trataba de “una mujer de edad, alta, desarrollada y bien formada, con un rostro suave y en cierto modo inteligente”, quien vivía con su cuarto marido.
Gracias a que la cacica María fue tomada de rehén, cuando comerciaba en un barco, pudieron ser rescatados a cambio de su liberación. Habían pasado 95 días sufriendo las consecuencias del desengaño.

Autor : Bernardo Veksler

© Copyright 2022 RadioPolar.com Todos los derechos reservados.