20 de enero de 2013
EMPRESA DE INVENTARIOS RGIS NO PAGA A LOS JÓVENES QUE TRABAJARON
Envío esta carta para dar a conocer y denunciar la falta de una empresa encargada de realizar inventarios a lo largo del país, una empresa transnacional, llamada RGIS. El pasado 3 y 4 de enero del presente año 2012 se […]
Envío esta carta para dar a conocer y denunciar la falta de una empresa encargada de realizar inventarios a lo largo del país, una empresa transnacional, llamada RGIS.
El pasado 3 y 4 de enero del presente año 2012 se realizaron inventarios por parte de esta empresa para las empresas de retail ubicadas en el mall espacio urbano, falabella y la polar, las cuales se hizo llamado a jóvenes de la ciudad, jóvenes comunes que quisieran trabajar toda la noche haciendo el inventario. casi 80 individuos fueron los que llegaron al llamado de la empresa. Para identificar y realizar el posterior pago a las personas, solo se tomó el nombre y RUT de cada cual.
El problemas surgió cuando no fue muy clara la información del cuando, donde y como se haría efectivo el pago. Se dijo por parte de la empresa que, supuestamente, se harían por servipag, solo con el carnet, entre el lunes 7 y jueves 10 de enero. El problema surge cuando ya estamos a la mitad de enero y no hay ningún pago hecho, no se ha pagado nada a nadie ! Por parte de la empresa RGIS no se a dicho nada, ninguna información, ni para dejar tranquila a la gente que fue a trabajar tan esforzadamente toda la noche. Por estos motivos envío esta carta, con total enojo, para dar a conocer la inquietud de muchos y la sinverguenzura de unos pocos.
Maximiliano Valdivieso Alvarado.
El persecutor detectó que las bandas internacionales están tomando un largo camino desde Bolivia, cruzando toda Argentina, para llegar al extremo sur de Chile. Por allí ingresan droga para distribuirla en otras regiones. “Buscan las rutas en que es menos posible que los puedan atrapar”, dice el persecutor.
El persecutor detectó que las bandas internacionales están tomando un largo camino desde Bolivia, cruzando toda Argentina, para llegar al extremo sur de Chile. Por allí ingresan droga para distribuirla en otras regiones. “Buscan las rutas en que es menos posible que los puedan atrapar”, dice el persecutor.





























































































































































