14 de septiembre de 2017
ME SACO EL SOMBRERO ANTE EL MUNDO EVANGÉLICO
Desde hace mucho tiempo que no se veía en el País una acción pública tan valiente y jugada como la que estamos presenciando por parte de la Iglesia Evangélica. En un estructura publica en que todas sus autoridades o representantes […]

Desde hace mucho tiempo que no se veía en el País una acción pública tan valiente y jugada como la que estamos presenciando por parte de la Iglesia Evangélica.
En un estructura publica en que todas sus autoridades o representantes políticos no hacen nada sin antes hacer cálculos políticos, y por ende se RINDEN antes las minorías que logran hacer más ruido y activismo en torno a sus ideas, el mundo Evangélico se expresa con claridad y fuerza frente a la evidente transgresión sistemática a principios y valores que atenta contra la esencia y humanidad del hombre.
Ejemplos como estos son dignos de destacar y reconocer en tiempos de plena ambigüedad y distorsión.
La Primera Sala tuvo por no presentado el requerimiento de una sociedad inmobiliaria que cuestionaba normas de la LGUC sobre afectaciones a utilidad pública y cesiones gratuitas, al advertir falta de certificado de gestión pendiente, inconsistencias en los preceptos impugnados, ausencia de antecedentes suficientes del juicio y falta de explicación clara sobre la incidencia decisiva de las normas cuestionadas.
La Primera Sala tuvo por no presentado el requerimiento de una sociedad inmobiliaria que cuestionaba normas de la LGUC sobre afectaciones a utilidad pública y cesiones gratuitas, al advertir falta de certificado de gestión pendiente, inconsistencias en los preceptos impugnados, ausencia de antecedentes suficientes del juicio y falta de explicación clara sobre la incidencia decisiva de las normas cuestionadas.





























































































































































