Grupo de Transferencia Tecnológica de (GTT) de productores de Frutillas.

REALIZAN TALLER PARA CUIDADOS INVERNALES DE CULTIVOS DE FRUTILLAS A AGRICULTORES DE GTT DE PUERTO NATALES

11-04-2021 - 08:47
A más de un año desde la última actividad presencial que el equipo de investigadores de INIA Kampenaike habían podido realizar, dada la pandemia del Covid-19, los integrantes del área hortofrutícola se trasladaron a la comuna de Natales, a la Unidad Demostrativa de la institución, ubicada en el sector Huertos Familiares, para realizar el taller: “Manejo otoñal del cultivo de frutillas”.

Con mascarilla y distanciamiento social, entre otras precauciones para prevenir el contagio de coronavirus, recibieron a 16 agricultores, todos ellos integrantes del Grupo de Transferencia Tecnológica de Productores de Frutillas (GTT), a quienes les enseñaron cuáles son los principales cuidados que deben tener durante la temporada de otoño/invierno, para mantener la sanidad del cultivo y sostener su productividad en el tiempo.

“Es muy importante para los agricultores saber que el cultivo de frutillas no termina cuando finaliza la cosecha, sino que más bien es el momento en que se prepara el cultivo para la temporada siguiente. Tenemos que preocuparnos de que haya un buen desarrollo de raíces, por ejemplo. Para lograr eso, les mostramos manejos adecuados, como disminución oportuna del riego para inducir la dormancia, eliminar focos de enfermedades, cuidados para prevenir el congelamiento de la corona de la planta entre otros, todos ellos con el fin de que puedan llegar a una siguiente temporada con un cultivo sano y productivo”, destacó la investigadora de INIA Kampenaike y líder del área hortofrutícola en Magallanes, Claudia Mc Leod.

El equipo hortofrutícola desarrolló varias actividades donde mostraron las diferencias existentes en el nivel de mojamiento de los distintos equipos utilizados para la aplicación de productos fitosanitarios, así como se analizaron las diferentes alternativas existentes para ser aplicadas en el contexto de un manejo integrado, con énfasis en producción agroecológica.

Los asistentes se vieron muy interesados, participando activamente durante todo el taller. Lidia Catepillán, agricultora local, sostuvo que estaba muy contenta de poder juntarse pero sobre todo, tener respuestas para solucionar problemas de plagas que aparecen en sus huertos. “Hay tantos problemas fitosanitarios en la agricultura que uno de repente no sabe qué hacer para solucionar las plagas. La actividad de hoy fue súper interesante porque hay productos que uno no conoce y pudimos aprender que hay productos orgánicos que no contaminan y que solucionan igual las plagas”.

Orietta Fuenzalida, agricultora y asesora Prodesal, indicó que “es súper importante que INIA siga realizando estas actividades que sean claras, prácticas y amenas, porque hay que destacar que están hechas con un lenguaje entendible y claro”.

La metodología de GTT, es una estrategia que usa INIA hace muchos años para reunir y asesorar a grupos de agricultores que tienen un rubro en común, o bien, sistemas de producción similares. El trabajo con ellos consiste en visitar sus predios, generar instancias de discusión técnica, recomendar herramientas o manejos, que ellos compartan sus experiencias de éxito o problemáticas que tengan como agricultores, con el objetivo fortalecer lazos, mejorar los niveles productivos y aumentar la productividad de los cultivos.

Acerca de INIA
El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación, desarrollo e innovación agroalimentaria de Chile. Vinculada al Ministerio de Agricultura, cuenta con presencia nacional y un equipo de trabajo de más de 1.000 personas altamente calificadas. Ejecuta al año un promedio de 400 proyectos en torno a 5 áreas estratégicas: Cambio Climático, Sustentabilidad, Alimentos del Futuro, Tecnologías Emergentes, y Extensión y Formación de Capacidades. Estas iniciativas contribuyen al desarrollo agroalimentario sostenible del país, creando valor y proponiendo soluciones innovadoras a los agricultores, socios estratégicos y la sociedad, generando una rentabilidad social que varía entre 15% y 25%, por cada peso invertido en cada uno de sus proyectos.